Historia
agosto 13, 2026

Russell Westbrook se retira como el rey del triple-doble de la NBA… y su máximo agente del caos

Russell Westbrook deja la NBA tras 18 temporadas con unos inigualables 209 triple-dobles, un premio MVP en 2017 y un legado dividido entre el dominio estadístico y un estilo de juego polarizante y de alto riesgo.

La retirada de Russell Westbrook cierra una de las carreras más contundentes y divisivas de la NBA: una trayectoria de récords definida tanto por una agresividad implacable como por una producción extraordinaria.

El escolta de 37 años se marcha tras 18 temporadas como el líder histórico de la liga en triple-dobles, con 209—11 más que Nikola Jokić y muy por encima de la antigua marca de Oscar Robertson. También se va con un MVP de 2017, dos títulos de anotación, nueve selecciones al All-Star y un lugar en el Equipo del 75.º Aniversario de la NBA.

La versión más tradicional enfatiza la amplitud de los logros de Westbrook. Lideró la liga en asistencias tres veces, promedió un triple-doble en cuatro ocasiones y consiguió 42 triple-dobles en la temporada 2016-17, la mayor cantidad en una sola campaña. Su última temporada en Sacramento fue más silenciosa pero aún sustancial: fue titular en 58 de 64 partidos y promedió 15,2 puntos y 6,7 asistencias.

Una valoración más entusiasta lo presenta como un retroceso intransigente al pasado cuyo valor no puede reducirse a debates sobre eficiencia. Esa visión celebra a un jugador que atacaba cada posesión, incluso cuando las pérdidas de balón, el tiro errático y los encajes complicados—sobre todo con los Lakers—lo convirtieron en un blanco frecuente de críticas. La interpretación más conservadora lo llama “un retroceso violento” y sostiene que “nunca te estafó en cuanto al esfuerzo”.

Ambas perspectivas coinciden en el hecho central: Westbrook era imposible de ignorar. Difieren en lo que significan sus números. Una ve un historial histórico y una producción duradera; la otra ve una fuerza de personalidad singular cuyo caos era inseparable de su atractivo. El propio Westbrook no ofreció ningún último alegato estadístico, escribiendo: “A veces ni siquiera sabes cuándo ya has visto el final. Tenías que estar allí. Y ahora se acabó”.