Historia
agosto 17, 2026

El desastre del ferry en Zimbabue no fue solo una tragedia por la tormenta

El desastre del ferry en el lago Kariba ha causado la muerte de 68 personas, incluidos 18 niños. Las autoridades destacan la operación de recuperación, pero los testimonios de los sobrevivientes y las pruebas de sobrecarga plantean preguntas más incisivas sobre fallas de seguridad.

El desastre de ferry más mortífero conocido en Zimbabue ha dejado al descubierto una brecha entre el enfoque oficial en la recuperación y las preguntas más difíciles de por qué se permitió que tantas personas subieran a una embarcación insegura en primer lugar.

La policía dijo que el número de muertos llegó a 68 después de que se recuperaran 22 cuerpos adicionales del lago Kariba, una cifra también reportada por otra publicación conservadora. Entre los fallecidos había dieciocho niños, mientras que 77 personas fueron rescatadas. El ferry estaba autorizado para transportar a 90 pasajeros, pero supuestamente llevaba a 114 adultos, cinco tripulantes y un número no especificado de niños.

Las autoridades han enmarcado la respuesta en torno a la operación de búsqueda. El teniente coronel Joseph Muchechesi dijo: «Hasta ahora hoy hemos logrado recuperar 22 cuerpos. Confiamos en que lograremos recuperar todos los cuerpos». Ese énfasis refleja la tarea humanitaria inmediata: las familias se reunieron en un hospital de Kariba para identificar a sus familiares, mientras un servicio conmemorativo precedió a los entierros.

Los sobrevivientes, sin embargo, describen una crisis que comenzó antes de que la embarcación volcara. Los investigadores han sugerido que la sobrecarga contribuyó al accidente mientras fuertes vientos azotaban el ferry. Chance Siyamavhu dijo que los pasajeros rogaron al conductor que diera la vuelta después de que el bote comenzara a hacer agua. «Cuando el bote volcó, la mayoría de la gente se apresuró a conseguir los chalecos salvavidas, pero la mayoría ni siquiera sabía cómo usarlos», dijo.

El contraste es marcado: las autoridades destacan la recuperación y el rescate, mientras que los sobrevivientes señalan el hacinamiento, la escasa preparación para emergencias y la acción tardía. El lago Kariba ha sufrido antes accidentes mortales de embarcaciones, incluidas las muertes de 26 personas en 2014 y de cinco pasajeros en 2021 en el lado zimbabuense. El desastre más reciente, por lo tanto, se parece menos a un encuentro aislado con mal tiempo que a un fracaso recurrente en dar eficacia real a las normas de seguridad.