Historia
agosto 18, 2026
La venta de la participación de los Lakers se topa con un muro mientras Jeanie Buss impugna a sus hermanos
Un supuesto acuerdo para vender la participación restante de la familia Buss en los Lakers a Bob Iger y Joshua Kushner se enfrenta a una impugnación legal de Jeanie Buss, quien afirma que se requiere su consentimiento para preservar su papel como propietaria controladora.
La supuesta venta de la participación restante de la familia Buss en Los Angeles Lakers ha expuesto una marcada división entre un inminente acuerdo de propiedad y una reclamación legal de que la familia no puede completarlo sin la aprobación de Jeanie Buss.
Una versión sostiene que la familia tiene la intención de vender su participación del 17,8% a Bob Iger y Joshua Kushner, quienes acordaron recientemente adquirir la participación mayoritaria de Mark Walter en una transacción que valora al equipo en 12.500 millones de dólares. Esa versión sugiere que Iger y Kushner podrían, en última instancia, controlar aproximadamente el 83% de la franquicia.1
El entorno de Jeanie Buss cuestiona que la venta esté autorizada. En una carta dirigida a los despachos de abogados que representan a sus hermanos, su abogado Adam Streisand dijo que ella no ha aceptado vender y argumentó que cualquier voto que afirme lo contrario sería nulo.2 El conflicto, por tanto, no gira simplemente en torno al precio o a la propiedad; se centra en quién tiene la autoridad para determinar el papel futuro de la familia en el equipo.
El argumento legal se basa en una orden judicial de 2017 y en la estructura del Fideicomiso JAB. Streisand sostiene que Buss sigue siendo la accionista controladora de los Lakers y que los cotutores Jeanie, Janie y Joey Buss deben preservar una participación mínima del 15% de la familia para que ella pueda seguir siendo la propietaria controladora. Actuar en contra de ese arreglo, argumentó, podría constituir un incumplimiento de la confianza, una violación del deber fiduciario y un desacato al tribunal.2
Las dos perspectivas comparten una premisa: la participación de la familia Buss es central en la transición de propiedad de los Lakers, pero divergen en cuanto a si un acuerdo reportado es vinculante. El supuesto plan de los hermanos apunta a una transferencia limpia a Iger y Kushner; la postura de Jeanie Buss busca retrasarla o bloquearla, citando tanto el control personal como las obligaciones impuestas por el tribunal. Sus motivos declarados incluyen esperar una mayor apreciación y conservar su papel como gobernadora.2