Historia
agosto 18, 2026

Paramount convierte el retraso de la fusión en un enfrentamiento legal de 1.880 millones de dólares

Paramount afirma que la frustrada fusión con Warner Bros. Discovery le está costando miles de millones y quiere que los estados depositen una fianza, mientras que California sostiene que las compañías aceptaron el retraso y sus riesgos financieros.

La lucha de Paramount por completar su propuesta de fusión con Warner Bros. Discovery ha pasado de ser una batalla sobre la competencia a una costosa disputa sobre quién debe asumir el precio del retraso. El estudio está pidiendo a un juez federal que obligue a los estados y al Writers Guild of America a depositar una fianza de 1.880 millones de dólares, o bien que permita que el acuerdo avance.

Paramount sostiene que la orden judicial que impide el cierre de la operación le está ocasionando pérdidas mientras el caso antimonopolio avanza hacia un juicio en marzo de 2027. Su cálculo incluye las "ticking fees" adeudadas a los accionistas de Warner Bros., los costos de financiación y la disrupción del negocio provocada por mantener a las compañías separadas. La empresa estima que solo las "ticking fees" podrían alcanzar los 1.300 millones de dólares para cuando concluya el caso.

El estudio presenta la solicitud como una salvaguarda legal rutinaria, argumentando que “cada mes de retraso conlleva consecuencias financieras sustanciales y cuantificables”. También afirma que la pausa impide la integración y el aumento de la inversión en contenido, producción y talento creativo, al tiempo que deja a los empleados enfrentándose a una incertidumbre prolongada. Paramount ya aceptó aplazar la posible fecha de cierre hasta junio de 2027, a pesar de que inicialmente apuntaba a finales de septiembre.

La oficina del fiscal general de California, Rob Bonta, ve el mismo calendario de forma diferente. Los estados sostienen que la fusión, de aproximadamente 110.000 millones de dólares, violaría la Ley Antimonopolio Clayton al combinar grandes estudios de cine, cadenas de televisión de pago y plataformas de streaming. Su respuesta es que Paramount y Warner Bros. aceptaron conscientemente la cláusula de "ticking fee" y acordaron el calendario que ahora señalan como prueba del perjuicio financiero.

La oficina de Bonta señaló que Paramount “entró en este proceso con los ojos bien abiertos” y que está “tendiendo la cama en la que ahora se acuesta”. En una versión más contundente de ese argumento, Bonta acusó a las compañías de intentar “chantajear al estado para que permita cerrar un acuerdo ilegal”.

La disputa deja al descubierto la tensión central: Paramount trata el retraso como un perjuicio extraordinario que requiere compensación, mientras que los estados lo consideran una consecuencia previsible de seguir adelante con una fusión bajo revisión judicial. Se ha fijado una audiencia sobre la solicitud de fianza para el 21 de septiembre, y Paramount pide al juez que disuelva la orden de bloqueo si los demandantes no depositan la fianza antes del 30 de septiembre.