Historia
agosto 23, 2026

Moke amenaza a Hawái con menos viento pero mayor riesgo de inundaciones tras Lala

La tormenta tropical Moke es más débil que el huracán que azotó recientemente a Hawái, pero el suelo saturado podría hacer que sus fuertes lluvias sean especialmente peligrosas mientras residentes y autoridades enfrentan una segunda emergencia en pocos días.

La tormenta tropical Moke se cierne sobre Hawái apenas días después del huracán Lala, convirtiendo a una tormenta más débil en una posible prueba seria para unas islas que aún están despejando daños y lidiando con un suelo saturado.

El enfoque más conservador enfatiza el movimiento inmediato de Moke y el fortalecimiento de los vientos, presentando la tormenta como una amenaza que avanza. El pronóstico más detallado se centra menos en la intensidad del viento que en el riesgo acumulado: Moke registraba vientos máximos sostenidos de 45 mph, avanzando hacia el oeste a 14 mph, y se esperaba que pasara al sur de la Isla Grande antes de debilitarse. No obstante, los meteorólogos advirtieron que la tormenta podría dejar de 5 a 10 pulgadas de lluvia en la Isla Grande, con acumulados aislados de hasta 15 pulgadas. El este de Maui podría recibir de 3 a 6 pulgadas.

Ese contraste importa. No se espera que Moke replique el golpe directo de Lala, pero la lluvia que caiga sobre un suelo ya desbordado por inundaciones y escombros podría desencadenar una nueva ola de daños. El Centro Nacional de Huracanes advirtió sobre “inundaciones y deslizamientos de tierra que ponen en peligro la vida” en las zonas de barlovento y el sureste de la Isla Grande, particularmente en terrenos escarpados y en áreas afectadas recientemente por Lala.

Las autoridades están planteando la emergencia como un esfuerzo simultáneo de recuperación y preparación. El alcalde del condado de Maui, Richard Bissen, dijo que “incluso lluvias y vientos de ligeros a moderados podrían provocar inundaciones, escombros, caída de árboles, problemas en las carreteras y cortes de energía”, mientras instaba a los residentes a prepararse. El gobernador Josh Green afirmó: “Nuestros equipos están trabajando en dos frentes: ayudando a las comunidades a recuperarse de Lala mientras se preparan para Moke”, y solicitó asistencia federal para ambas tormentas.

La diferencia política, por tanto, tiene menos que ver con si Moke representa un peligro que con cómo se define ese peligro: como una tormenta en fortalecimiento en una versión, y como un desastre acumulativo —impulsado por las lluvias, la fatiga ante las tormentas y una infraestructura vulnerable— en el panorama más amplio de los pronósticos y las comunicaciones oficiales.